Paradita
Modalidad de trabajo sexual de calle documentada en la frontera norte de México, con un modelo de operación trasplantado desde La Merced, en la Ciudad de México.
Trabajo de campo doctoral en la frontera norte documenta paraditas operando ese modelo importado. Lo que lo define no es el lugar, es quién dirige: en muchos casos hay un padrote que fija la cuenta, una cantidad diaria que la mujer tiene que generar.
Ese tercero no siempre se ve como tercero. Puede ser su novio, su pareja o su esposo, y esa combinación no aparece en ninguna taxonomía anglófona del trabajo sexual. En la ley mexicana sí: el artículo 206 Bis, fracción I, del Código Penal Federal alcanza a quien explote el cuerpo de otra persona, se sostenga de ese comercio u obtenga de él cualquier lucro, sin importar qué relación tenga con ella.
Trabajo de campo en San Luis Potosí sobre cantinas, calles, cuarterías y casas de masajes describe el mismo eje en la geografía de una sola ciudad: zonas donde solo trabajan mujeres mayores por su cuenta, y zonas donde mujeres más jóvenes trabajan bajo la vigilancia de alguien más. Las investigadoras reportan que ninguna de las mujeres que entrevistaron vivía este trabajo como una opción elegida.