Creadora de contenido para adultos
Fórmula intermedia de uso corriente en México para quien vende material sexual propio en plataformas. Conserva la marca de contenido adulto sin invocar prostitución ni trabajo sexual, y es la denominación de la demandante individual en Free Speech Coalition v. Paxton.
Es el compromiso mexicano entre el vocabulario de plataforma y el de trabajo sexual. Dice lo suficiente para no ser un eufemismo total y no lo bastante para activar el estigma legal de prostitución.
El dato que muestra hacia dónde va el vocabulario: en Free Speech Coalition v. Paxton, el caso insignia de la industria estadounidense sobre libertad de expresión, la demandante individual no aparece como actriz. Aparece como creadora de contenido adulto anónima. El lenguaje del litigio ya migró.
En la práctica, es el término que la mayoría usa cuando tiene que explicarse frente a alguien que no es del medio y no quiere mentir.