Boudoir
Género fotográfico de retrato íntimo, en lencería o desnudo parcial, producido por un fotógrafo profesional que dirige la sesión y que, por regla general de derecho de autor, es titular de las imágenes resultantes.
El boudoir se vende en México con vocabulario de sanación, autoconocimiento y amor propio. Un fotógrafo de Querétaro que trabaja el género desde 2007 estima que cerca del 90% de sus clientas nunca le enseñan las fotos a nadie. Es la estimación de un practicante, no un dato duro, pero describe un producto cuya compradora y cuya audiencia son la misma persona.
Estructuralmente es lo contrario de un pack. Tú no diriges: te dirigen, te posan, y la fotografía pertenece a quien la tomó. Una clienta de boudoir tiene formalmente menos control sobre su propia imagen que una creadora de OnlyFans.
La ley mexicana lo compensa a tu favor y casi nadie lo usa. El artículo 86 de la Ley Federal del Derecho de Autor dice que un fotógrafo por encargo solo puede exhibir tus fotos como muestra de su trabajo con autorización previa. El artículo 87 exige tu consentimiento expreso para cada uso de tu retrato. Pídele por escrito que no las suba a su portafolio ni a sus redes, antes de la sesión.