A cara descubierta
Valor extremo del eje de exposición de identidad: material publicado con el rostro reconocible y sin seudónimo. En fotografía comercial explica que el desnudo artístico conserve respetabilidad al borrar la identidad y que el boudoir la pierda al conservarla.
Trabajar a cara descubierta es una decisión de negocio y de seguridad al mismo tiempo. Sube la conexión con la audiencia y sube el precio de una filtración, porque el material ya viene con tu identidad pegada.
En México hay una herramienta específica que la mayoría no usa: el artículo 87 de la Ley Federal del Derecho de Autor exige consentimiento expreso para usar el retrato de una persona. La Suprema Corte, en el Amparo Directo 7/2022, sostuvo que retrato no se lee de forma restrictiva y cubre representaciones que apenas evocan a la persona.
Esa vía está sin probar: no hay registro de una creadora de contenido adulto que la haya usado contra un sitio de rips. Antes hay que agotar el IMPI, que es lento y cuesta.